Written by admin on September 16, 2009 – 10:26 pm

Ya los había visto en varias fiestas en discotecas para público homosexual. Siempre me parecieron muy lindos. Eran pareja hace bastante tiempo y nunca pensé que podían mudarse al departamento del piso de arriba del mío. Apenas los vi entrar al complejo recordé esa noche en que me miraron tanto mientras bailábamos. Sólo se me ocurrió pensar que estaban interesados en cumplir una de sus fantasías porno gays: un trío. El tiempo pasó y no volvió a suceder nada, parecía que eran mis deseos porno gays los que prevalecían.
Éramos tres muchachos comunes, todos de alrededor de 24 o 25 años. Cuando los crucé esa tarde en la entrada, les dije que cualquier cosa que necesitaran yo estaría en mi departamento.
Me sorprendí horas después al tenerlos a ambos sentados alrededor de mi mesa, pidiéndome si podían quedarse a dormir en mi casa esa noche ya que ellos no tenían todavía los servicios de luz ni gas. Eso volvió a despertar mis deseos de protagonizar una escena porno gays con ellos.
Les dejé mi cama de dos plazas y tiré un colchón al lado para dormir.
A mitad de la noche me desperté sobresaltado. En la cama se sentían movimientos raros y me senté para ver. Entonces, la luz de la luna que iluminaba la habitación me mostró a mis vecinos absolutamente desnudos, practicando sexo oral. Aunque parecía uno de mis sueños porno gays que suelo tener, era real.
Mi pene parecía que iba a estallar. No dudé en recostarme con ellos. Ambos entendieron el mensaje y comenzaron a trabajar en mi cuerpo. Esa noche recorrimos con nuestras manos y bocas cada recoveco, cumpliendo las fantasías porno gays de los tres.
Afortunadamente, tardaron unos cuantos días en poner en condiciones su departamento.